
El miedo a que tu pareja se aleje, te deje de amar, te engañe con otra persona o mienta al decir que te ama, entre otras situaciones, puede generarte mucha ansiedad.
Este padecimiento es una emoción que cumple una función adaptativa en diversas situaciones. Todos los seres humanos necesitan disponer de algún mecanismo de vigilancia para asegurar su supervivencia, por lo que es normal que ambos tengan miedo cuando se avecina un peligro.
Existen varios trastornos de ansiedad y cada uno presenta síntomas distintos. Es posible manifestar dos o tres al mismo tiempo, junto con otro problema como depresión o alguna adicción, entre otros. El trastorno patológico es el más común y se manifiesta a través de una crisis de pánico, sensación de ahogo, dificultad respiratoria, náusea, temor a la locura y miedo a una muerte inminente.
¿Cómo afecta a la pareja?
La ansiedad es uno de los síntomas más relevantes de la vida moderna, sobre todo de la que se cursa sin fe y sin rumbo. Dentro de una relación, es probable que el ansioso quiera controlar de forma obsesiva a su pareja para no perder detalle de lo que hace, dice y con quién se relaciona.
También puede exigir muestras constantes de amor y trata de llenarlo/a de detalles. De muchas formas, la ansiedad puede perjudicar seriamente la vida en pareja:
- Es contagiosa
- Los temores de uno irritan al otro
- Genera conflictos serios
- Cuando hay desconocimiento del padecimiento, la pareja del afectado lo ve como falta de voluntad, debilidad o manipulación
- A largo plazo, deteriora la relación y puede llegar a romperla
Consejos para ayudar a tu pareja
Talvez tú no seas quien padezca este problema, pero sí tu ser amado; entonces debes actuar y ser parte importante de la solución. Para ello, te damos algunos tips que pueden ayudarte:
- 1. Mantén la calma: si el que sufre trastorno de ansiedad generalizada tiene experiencias de pánico total y necesita salir de un lugar, nodiscutas con él/ella ni levantes la voz. Actúa con tranquilidad yacompáñalo/a a casa o a dónde se sienta mejor.
- 2. Conoce sus medicamentos: es probable que durante un mal momento, tu pareja no sepa dónde están sus fármacos. Si estás comprometido en la relación, tienes que saber qué productos toma y la dosis recetada.
- 3. Sé discreto: a muchos no les gusta en absoluto que otras personas se enteren de su padecimiento. No se lo digas a tus amigos/as, manéjalo con cautela y confidencialidad.
- 4. Participa en la terapia: si el psicólogo o psiquiatra y tu pareja te lo permiten, es bueno que asistas a algunas sesiones; te ayudará a entender mejor el problema y a saber cómo manejar cada crisis.
- 5. Guarda tus razonamientos para después: la mente de una persona que padece este problema se dispara durante un episodio de ataque. No trates de razonar durante ese momento, espera hasta que se calme y pregúntale si sabe qué es lo que desencadenó el impulso o qué le gustaría que hagas cuando otro episodio aparezca de repente.
- 6. Respeta sus límites: hay situaciones que los pacientes no son capaces de enfrentar, tales como conducir en carretera o entrar en un bar. Entiende sus limitaciones y no le obligues a hacer algo que pueda ocasionar un ataque.
- 7. Mala idea: evita aprovechar cuando tu pareja está tranquila y sin ninguna crisis para llevarla a lugares con mucha gente; quizás pueda ser buena idea para ti, pero es probable que no lo sea para la otra persona. Entiende su dilema y sé paciente.
- 8. Comparte sus gustos: si a tu ser amado le gusta pintar, disfrutar de un juego de mesa o ver una película, participa con ella en estas actividades, pues estas cosas pueden ayudarle a mantener la calma.
Alternativas médicas
La psicoterapia es esencial para tratar el problema; también existen varios psicofármacos muy efectivos que funcionan a corto plazo, como los llamados benzodiazepínicos.
Además, está el grupo de antidepresivos de nueva generación que se conocen con el nombre de inhibidores selectos de reabsorción de la serotonina (neurotransmisor que se encuentra en el sistema nervioso central y que influye en el estado de ánimo), los cuales también son seguros, aunque su efecto es un poco más lento; por eso es que la combinación de ambos es usada frecuentemente. Estos medicamentos deben tomarse bajo receta médica para evitar complicaciones en la salud del paciente.
Recuadro
Los principales tipos de ansiedad son:
- Trastornos de ansiedad social: una fuerte sensación de tensión o nerviosismo en situaciones sociales.
- Trastorno de pánico: una impresión súbita de miedo y pavor intenso que sucede sin ninguna causa, conocida como ataque de pánico.
- Trastorno de ansiedad generalizada: sensación diaria de mucha preocupación y ansiedad.
- Trastorno obsesivo-compulsivo: pensamientos frecuentes, a menudo perturbadores, que pueden provocar conductas que aparentemente no se pueden controlar.
- Trastorno por estrés postraumático: recuerdos vívidos y atemorizantes, así como pesadillas de una mala experiencia.
- Fobias: temor extremo a cosas o situaciones que presentan poco o ningún peligro real.
Fuente: psiquiatra Cyrano Ruiz, teléfono 23697426; psicóloga clínica Margarita de Mazariegos, margaritaqd@hotmail.com; y el libro Ansiedad para dummies, de Charles H. Elliott y Laura L. Smitt.

Si crees que últimamente tú relación se ha complicado, no existe la misma emoción, ambos se la pasan como perros y gatos, y entre más distanciados se encuentren es mejor para los dos. Haz un alto y analiza, las cosas no pueden continuar así.

Es común observar que las parejas llegan a un punto de acomodamiento y de rutina, perdiendo así el deseo sexual. Entregarse a los juegos significa recuperar esa chispa para mantener la emoción y aumentar el placer.
El deseo sexual es el anhelo y la fuerza que lleva al encuentro íntimo con la pareja. Es el producto de una compleja interacción natural del ser humano e intervienen factores neurológicos, hormonales, psicológicos y algunos estímulos externos.
Al ver a esa persona tan importante, los nervios pueden traicionarte y jugarte una mala pasada. Si no sabes cómo iniciar una conversación y acercarte a esa persona. ¡No te preocupes!


