¡No pierdas el control!

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El miedo a que tu pareja se aleje, te deje de amar, te engañe con otra persona o mienta al decir que te ama, entre otras situaciones, puede generarte mucha ansiedad.

Este padecimiento es una emoción que cumple una función adaptativa en diversas situaciones. Todos los seres humanos necesitan disponer de algún mecanismo de vigilancia para asegurar su supervivencia, por lo que es normal que ambos tengan miedo cuando se avecina un peligro.

Existen varios trastornos de ansiedad y cada uno presenta síntomas distintos. Es posible manifestar dos o tres al mismo tiempo, junto con otro problema como depresión o alguna adicción, entre otros. El trastorno patológico es el más común y se manifiesta a través de una crisis de pánico, sensación de ahogo, dificultad respiratoria, náusea, temor a la locura y miedo a una muerte inminente.

¿Cómo afecta a la pareja?

La ansiedad es uno de los síntomas más relevantes de la vida moderna, sobre todo de la que se cursa sin fe y sin rumbo. Dentro de una relación, es probable que el ansioso quiera controlar de forma obsesiva a su pareja para no perder detalle de lo que hace, dice y con quién se relaciona.

También puede exigir muestras constantes de amor y trata de llenarlo/a de detalles. De muchas formas, la ansiedad puede perjudicar seriamente la vida en pareja:

  • Es contagiosa
  • Los temores de uno irritan al otro
  • Genera conflictos serios
  • Cuando hay desconocimiento del padecimiento, la pareja del afectado lo ve como falta de voluntad, debilidad o manipulación
  • A largo plazo, deteriora la relación y puede llegar a romperla

Consejos para ayudar a tu pareja

Talvez tú no seas quien padezca este problema, pero sí tu ser amado; entonces debes actuar y ser parte importante de la solución. Para ello, te damos algunos tips que pueden ayudarte:

  1. 1. Mantén la calma: si el que sufre trastorno de ansiedad generalizada tiene experiencias de pánico total y necesita salir de un lugar, nodiscutas con él/ella ni levantes la voz. Actúa con tranquilidad yacompáñalo/a a casa o a dónde se sienta mejor.
  1. 2. Conoce sus medicamentos: es probable que durante un mal momento, tu pareja no sepa dónde están sus fármacos. Si estás comprometido en la relación, tienes que saber qué productos toma y la dosis recetada.
  1. 3. Sé discreto: a muchos no les gusta en absoluto que otras personas se enteren de su padecimiento. No se lo digas a tus amigos/as, manéjalo con cautela y confidencialidad.
  1. 4. Participa en la terapia: si el psicólogo o psiquiatra y tu pareja te lo permiten, es bueno que asistas a algunas sesiones; te ayudará a entender mejor el problema y a saber cómo manejar cada crisis.
  1. 5. Guarda tus razonamientos para después: la mente de una persona que padece este problema se dispara durante un episodio de ataque. No trates de razonar durante ese momento, espera hasta que se calme y pregúntale si sabe qué es lo que desencadenó el impulso o qué le gustaría que hagas cuando otro episodio aparezca de repente.
  1. 6. Respeta sus límites: hay situaciones que los pacientes no son capaces de enfrentar, tales como conducir en carretera o entrar en un bar. Entiende sus limitaciones y no le obligues a hacer algo que pueda ocasionar un ataque.
  1. 7. Mala idea: evita aprovechar cuando tu pareja está tranquila y sin ninguna crisis para llevarla a lugares con mucha gente; quizás pueda ser buena idea para ti, pero es probable que no lo sea para la otra persona. Entiende su dilema y sé paciente.
  1. 8. Comparte sus gustos: si a tu ser amado le gusta pintar, disfrutar de un juego de mesa o ver una película, participa con ella en estas actividades, pues estas cosas pueden ayudarle a mantener la calma.

Alternativas médicas

La psicoterapia es esencial para tratar el problema; también existen varios psicofármacos muy efectivos que funcionan a corto plazo, como los llamados benzodiazepínicos.

Además, está el grupo de antidepresivos de nueva generación que se conocen con el nombre de inhibidores selectos de reabsorción de la serotonina (neurotransmisor que se encuentra en el sistema nervioso central y que influye en el estado de ánimo), los cuales también son seguros, aunque su efecto es un poco más lento; por eso es que la combinación de ambos es usada frecuentemente. Estos medicamentos deben tomarse bajo receta médica para evitar complicaciones en la salud del paciente.

Recuadro

Los principales tipos de ansiedad son:

  • Trastornos de ansiedad social: una fuerte sensación de tensión o nerviosismo en situaciones sociales.
  • Trastorno de pánico: una impresión súbita de miedo y pavor intenso que sucede sin ninguna causa, conocida como ataque de pánico.
  • Trastorno de ansiedad generalizada: sensación diaria de mucha preocupación y ansiedad.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo: pensamientos frecuentes, a menudo perturbadores, que pueden provocar conductas que aparentemente no se pueden controlar.
  • Trastorno por estrés postraumático: recuerdos vívidos y atemorizantes, así como pesadillas de una mala experiencia.
  • Fobias: temor extremo a cosas o situaciones que presentan poco o ningún peligro real.

Fuente: psiquiatra Cyrano Ruiz, teléfono 23697426; psicóloga clínica Margarita de Mazariegos, margaritaqd@hotmail.com; y el libro Ansiedad para dummies, de Charles H. Elliott y Laura L. Smitt.

¡Adiós amor!

adiosSi crees que últimamente tú relación se ha complicado, no existe la misma emoción, ambos se la pasan como perros y gatos, y entre más distanciados se encuentren es mejor para los dos. Haz un alto y analiza, las cosas no pueden continuar así.

La experiencia de la separación es una de las más difíciles de asimilar porque genera miedo e inseguridad. Por ejemplo, es menos amenazador pensar: “De plano no me llamó porque tenía algo que hacer” a decir: “Ya no me quiere y prefiere hacer otras actividades”.

Existen ciertas señales que indican un inevitable rompimiento y conforme avanza el tiempo son más notorias para ambos. ¡Descubre si estás a punto de terminar tu noviazgo!

● Ansias: toda pareja tiene una “rutina” establecida: llamadas, mensajes de textos, comentarios en Facebook, conversaciones extensas en el chat… Todo lo anterior se convierte en un ritual, así que cuando el desinterés cambia esta ceremonia ocurre un distanciamiento emocional.

● Silencios sepulcrales: ya no escuchas expresiones de cariño como “te quiero” o “te amo” y tu conversación pasa a un plano racional. O lo que es peor, ya no tienen tema de plática. Si antes te pasaba algo emocionante durante el día, llamabas a tu pareja en ese instante, ahora prefieres obviarlo y te cuestionas: ¿para qué hablarle de eso?

● En el ring: si las salidas, en lugar de ser momentos felices, pasan a ser un campo de batalla que llegan a molestar y sacar de sus casillas a cualquiera, es normal que te invada la frustración. ¡Ojo! Es posible que esto suceda constantemente con tal de tener argumentos para terminar la relación y descargar el sentimiento de culpa.

● Cero voluntad: no se hace ningún esfuerzo para mantener la relación. Por ejemplo, si surgen riñas te da igual si se arreglan o no; si tuvieron un mal día ya no te interesa alegrarlo; si salen o no, a ti no te importa.

● Día de la independencia: si antes se miraban tres o cuatro veces a la semana y ahora prefieren verse dos veces cada 15 días, ¡alerta! Esta práctica solo tiene la finalidad de alejar a la otra persona y que sea menos dura la separación.

● ¿Qué futuro?: te comienzas a preguntar si eres feliz, por qué deberías continuar, dudas de los planes que tenían a largo plazo y dejas de tomar en cuenta a la otra persona.

● Sin ganas: cuando el amor agoniza las relaciones íntimas no son como antes. Impides que te toque, que te acaricie, los besos son menos frecuentes; evitas a toda costa tener un encuentro sexual y si en algún caso sucede, te comportas ausente.

● Desconfianza: los comportamientos inusuales y el alejamiento crean una sensación de miedo por ser abandonado; esto dispara los celos excesivos, inseguridades y el querer controlar todo lo que sucede.

Ante todo… sinceros

Las situaciones ambivalentes son dañinas, es mejor hablar claro. Sin embargo, hay quienes no desean continuar con el noviazgo y como no se atreven a terminarlo por temor a lastimar al otro y sentirse culpables, prosiguen la farsa.

Si este es tu caso, ¡abre los ojos! Evita hacerte el tonto con tal de no sufrir. Recuerda: más vale un rato colorado que mil descoloridos. Expresa de la mejor manera las causas que te llevan a tomar la ruptura y escucha con atención a la otra persona. Esto te ayudará a terminar la relación de una forma sana. Puede que pienses que es sumamente difícil por todo lo que vivieron juntos, pero es mejor decir adiós a seguir a la fuerza con el noviazgo, ya que las consecuencias pueden ser realmente graves. Ten presente que el malestar y la tristeza son pasajeros, y con el tiempo las heridas sanarán.

El final de una etapa es el principio de otra, pero antes de continuar tómate un tiempo para recapacitar, analizar y evaluar, así comenzarás con más sabiduría otra relación y evitarás cometer los mismos errores.

Fuentes: Reina Polanco, orientadora de Aprofam, teléfono: 2321 0101; Andrés Morales, psicólogo, amoralesreyes@gmail.com; y el libro Amor, sexo y noviazgo de Sixto Porras, editorial Grupo Nelson.

Camino a la sexualidad

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Hay una forma humana y propia en cada sociedad de ver la sexualidad y de practicarla, como también existe en cada individuo una manera de disfrutarla: tan libre como en una autopista.

Todo esto depende de una fuerza social de atracciones, que encierra en su núcleo la identidad, individualidad, género y el ser de cada persona, de acuerdo a su edad.

En términos generales, en las dos décadas pasadas era más difícil hablar sobre el tema; ahora la sociedad es más franca, sincera y abierta, sobre todo en el mundo occidental. En Guatemala es más frecuente leer en los diarios y revistas notas de sexualidad y que en los centros educativos impartan charlas formativas al respecto.

Libre y/o responsable

La sexualidad se maneja de una manera más amplia, en todos los sentidos.

Tanto hombres como mujeres se sienten más libres entre los 18 y 30 años, pero son pocos los que actúan con responsabilidad.

Las mujeres, en promedio, piensan en tomar decisiones responsables, como la maternidad o el matrimonio, entre los 26 y 28 años. En cambio, los hombres piensan en ello después de los 28 años, porque le dan prioridad a su estabilidad laboral, económica y académica, afirma la psicóloga clínica Ingrid Ambrosy.

Personas de uno y otro sexo, al llegar a los 28, alcanzan una cimentada personalidad que garantiza su equilibrio y seguridad emocional.

¿Cuándo fue tu primera vez?

Según datos del Instituto Alan Guttmacher, de Estados Unidos, desde 1988, entre 46 y 63 de cada 100 mujeres, menores de 20 años latinoamericanas y caribeñas, han tenido intimidad, algunas por ignorancia y/o abusos, y otras por decisión propia.

En el caso de los hombres, la actividad sexual empieza a los 18 años, debido a que físicamente maduran más tarde que las féminas. Esto no quiere decir que los adolescentes no hayan tenido algún tipo de contacto sexual, como besos o caricias, pues a los 13 años un alto porcentaje ya lo ha experimentado.

Otro dato interesante es que en Guatemala, 45 de cada 100 hombres, entre 15 y 17 años, han tenido su primera experiencia íntima con una trabajadora sexual, refiere el Instituto Guttmacher.

Por otro lado, en ambos sexos hay una minoría que está muy influenciada por la religión, quienes prefieren abstenerse hasta el matrimonio.

La edad no importa

Actualmente se observa un fenómeno en las relaciones de pareja: las mujeres mayores salen, comparten y tienen intimidad con hombres que son 5 o 10 años menores que ellas. Este caso es común por la libertad que existe en las esferas sociales, pues debido al aumento demográfico no es tan frecuente que la gente se tope con conocidos y esto les da más autonomía.

Otro factor por el que las féminas los prefieren menores, es debido a que siempre ha habido una lucha de poderes. Ellas se sienten más cómodas porque sus parejas aún no tienen artimañas para dominar y se vuelven sus aprendices.

También es más fácil ver a hombres mayores con mujeres muy jóvenes; según afirman los especialistas, la razón principal es la de reafirmar su hombría y ganar ventaja en los años que le restan por vivir.

Y tú, ¿qué opinas?

Los lectores de Víalibre respondieron a la pregunta: ¿Qué es la sexualidad?

“Es una forma de expresar nuestra sensibilidad al compartir, amar y experimentar el amor propio y hacia los demás”. Any Rodas

“Son las condiciones anatómicas y fisiológicas que caracterizan a cada sexo”. Kevin Molina

“Es en sí, la forma de expresarnos mutuamente, además, representa parte de nuestro cuerpo”. Mary Ortega

“Son las condiciones físicas de cada ser humano, incluyendo las emociones”. Kevin Larioz

“Es algo que las parejas practican, hablan, critican, sienten y expresan en un momento dado”. Reynaldo Morales

Fuentes: sexólogo Mauricio Aquino, teléfono: 55161302; psicólogo clínico Adán Villeda, teléfono: 53474540; psicóloga clínica Ingrid Ambrosy, teléfono: 53190973; el libro Los misterios del amor y el sexo, de Silvia Olmedo; y el estudio Perfil de salud sexual y reproductiva de los y las adolescentes y jóvenes de América Latina y el Caribe, de Alma Virgina Camacho Hubner, de la Organización Panamericana de la Salud.

Tips para ser feliz con tu pareja

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Cuando comienza una relación romántica, ambos sienten una emoción única. Solo de pensar en esa persona especial atacan los nervios, los escalofríos y es tanta la emoción que las famosas mariposas en el estómago revolotean sin cesar.

Con el transcurrir del tiempo, las cosas cambian, la monotonía y costumbre se apoderan de los dos, al grado de impedir que esa intensidad siga a flote. Pero… ¿cómo lograr que esa ilusión por el otro se mantenga viva?

Evalúa tu relación

Si sientes que tú o tu pareja están perdiendo esa chispa de amor, toma en cuenta los siguientes consejos para retomar el camino y lograr que todo marche bien.

Comunicación: mantener un diálogo abierto, honesto y libre es lo ideal, pero muchas herimos los sentimientos del otro. Trata de ser asertivo/a. Si algo te molesta debes hablarlo con tranquilidad, así lograrás ser escuchado/a y obtener buenos resultados. De igual forma, exprésale a tu pareja lo mucho que te gusta y lo feliz que eres a su lado.

Respeto mutuo: esta norma debe establecerse desde el inicio de la relación. Si amas a tu pareja tienes que respetarla en todos los sentidos. La violencia física, verbal o emocional no debe existir. Valórate como persona y valora a tu ser amado/a. Parte del respeto es tomar en cuenta la opinión del otro, no todo debe hacerse como tú quieres.

Confianza: la realización de ambos es indispensable. Si quieres que tu amado/a confíe en ti, empieza por hacerlo tú también, solo así lograrás que los dos se desenvuelvan con libertad, en su propio espacio. No controles ni acapares. Si sospechas de infidelidad, háblalo y acláralo cuanto antes, no supongas nada, simplemente dialoga.

Aceptación: el “1+1=1” es sinónimo de pareja. Tú y tu ser amado/a forman uno solo y se complementan mutuamente. En la etapa del enamoramiento todo es fenomenal, el reto viene después, cuando salen a relucir las debilidades de cada uno. Para lograr esa unidad, ambos deben aceptarse tal y como son, con sus defectos y virtudes, sin intentar cambiarse.

Paciencia: el estado de ánimo de una pareja no siempre será el mejor, en algún momento uno de los dos estará de malas o sin ganas de hablar. Aquí es cuando se debe aplicar esta gran virtud “paciencia”. Ambos deben controlarse y tolerarse; de lo contrario, vivirán en constantes discusiones.

Empatía: ambos deben tener la capacidad de percibir lo que el otro siente, para poder entenderse y acoplarse mejor. En todo momento ponte en los zapatos de él/ella, sin perder tu identidad. Cada uno debe comprenderse y apoyarse siempre.

Optimismo: sonreír es la clave de la felicidad. Siempre habrá discusiones, pero la diferencia está en resolverlas con positivismo. Vivir amargado/a volverá tu relación tediosa y poco apetecible. Si estás molesto, lo mejor será que te controles y le hagas ver a tu pareja que no es buen momento para dialogar; eso sí, evita que el pesimismo te invada todo el tiempo.

Compartir: si ambos trabajan y estudian deben hacer el esfuerzo por buscar un espacio para compartir: una cena romántica, un buen desayuno, una película o cualquier actividad recreativa, los mantendrá unidos y en sintonía. Por nada del mundo abandonen esos momentos de intimidad.

Detalles: cualquier gesto de cariño y amor siempre es bien recibido. Sin necesidad de invertir mucho puedes agradar a tu pareja. Usa tu creatividad para obsequiar algo bonito. Sin duda lo apreciará y sabrá que estás brindándoselo con gusto y agrado.

Soñar juntos: los dos deben conversar acerca de qué desean lograr en común, de acuerdo a los intereses y necesidades de cada uno. Las metas individuales son tan necesarias como las que se establezcan en pareja.

En búsqueda de la felicidad

Para ser feliz en pareja se debe respetar la individualidad de cada uno y cultivar día a día las virtudes que ambos poseen. De esta forma mantendrán una relación plena y feliz.

Fuentes: psicóloga y terapeuta Rita Polo, 2367 5436; psicóloga Alejandra Jerez, ale_jerez@hotmail.com; y el libro El arte de enseñar a amar, de Juan José Javaloyes.

Juegos sexuales

shutterstock_37776745Es común observar que las parejas llegan a un punto de acomodamiento y de rutina, perdiendo así el deseo sexual. Entregarse a los juegos significa recuperar esa chispa para mantener la emoción y aumentar el placer.

Antes de incorporar cualquier juego sexual en la relación, es aconsejable que ambos tengan claras ciertas reglas y las respeten. De esta forma se fomentará el respeto y la confianza. Además se sentirán a gusto el uno con el otro, resalta Linda Sonntag en su libro Juegos sexuales. Entre estas podemos mencionarte:

▪         Se vale decir “no quiero”, “no me gusta”.

▪         Si al principio aceptaste pero durante el juego te arrepientes, puedes decir que ya no quieres continuar.

▪         Evita a toda costa dañar tanto física como verbalmente a tu pareja.

▪         El respeto es mutuo.

Incorpóralos en tu relación

1. ¡Yo deseo! Inicia conociendo tus límites y los de tu pareja, ya que esto les ayudará a estar en sintonía. Además, para sentirse más cómodos durante el juego, sabrán lo que está permitido hacer y lo que no.

Materiales: 1 bolsa de plástico, 10 cuadros de papel y 2 lapiceros.

¿Cómo se juega?

▪         Cada uno obtiene cinco cuadros de papel y un lapicero.

▪         Siéntense en una esquina diferente de la cama.

▪         En los papeles, cada quien escribe lo que le gustaría realizar sexualmente con su pareja. Por ejemplo: “Quiero tener sexo oral”, “Me gustaría experimentar otra posición”.

▪         Luego coloquen los papeles dentro de la bolsa de plástico y revuélvanlos.

▪         Cada uno saca un deseo y lo lee en voz alta. Ambos deciden si se puede cumplir esa fantasía o no.

2. Dados del amor: un par de dados podría cambiar la historia de una noche íntima. Este juego de dados eróticos despierta el deseo con tan solo pensar en las probabilidades que hay disponibles. Es divertido y excitante, por ello es una excelente herramienta como preámbulo sexual.

Materiales: 2 dados; los elaboras tú mismo, ya que llevan las siguientes especificaciones:

Dado 1: besar, chupar, tocar, morder, acariciar y masajear

Dado 2: labios, abdomen, glúteos, espalda/cuello, genitales y pecho

¿Cómo se juega?

▪         El juego consta en lanzar los dados.

▪         En un dado encontrarás la acción que deberás realizar, como besar, chupar o tocar; y en el otro, la parte del cuerpo donde aplicarás la acción, como labios, genitales y espalda.

3. Pintura corporal: en los juegos íntimos, las pinturas liberan las inhibiciones, preparando a la pareja para un encuentro excitante.

Materiales: pintura corporal (existe del tipo comestible), un pincel suave y música tranquila. En caso de no tener pintura, utiliza chocolate líquido, crema chantillí o Nutella.

¿Cómo se juega?

▪         Haz una prueba en la piel para saber si hay una reacción alérgica con la pintura o la sustancia que usarán.

▪         Aplícala con un pincel suave sobre tu pareja, siguiendo los contornos de su cuerpo, sobre todo en las partes sensibles como el rostro, los glúteos, los senos y la entrepierna.

▪         Si la pintura es comestible, puedes quitársela con tus labios.

▪         No cubras con pintura todo el cuerpo de tu pareja, ya que puedes bloquear las glándulas sudoríparas e impedirás que el cuerpo regule su temperatura.

Sorprende y mantén la ilusión

Una relación sexual sin sorpresas, misterio, preámbulo ni romanticismo no va por buen camino, ya que se pierde la sintonía y la emoción de estar con la pareja. Permítete cambiar y redescubrir tus gustos y los de tu compañero/a para revivir la pasión.

Toma en cuenta que el respeto y el compromiso son ingredientes muy importantes, ya que les darán estabilidad y confianza a ambos.

Fuentes: sexóloga y psicóloga Yosahandi Alcalá, teléfono: 2385 411; sexólogo Edilzar Castro, teléfono: 2321 0101; y el libro Juegos sexuales, de Linda Sonntag.

Explora y descubre tus deseos

PORTADAEl deseo sexual es el anhelo y la fuerza que lleva al encuentro íntimo con la pareja. Es el producto de una compleja interacción natural del ser humano e intervienen factores neurológicos, hormonales, psicológicos y algunos estímulos externos.

Desear es algo natural y benigno. Además, mientras no dañes a nadie ni pongas en juego tu dignidad humana, puedes hacer realidad todos tus deseos y fantasías. Experimentar con tus deseos es una fuente de aprendizaje.

Por ello, es normal querer satisfacer estos deseos; sin embargo, como seres maduros, debemos saber canalizar de una manera correcta estos deseos sexuales.

Deseos masculinos y femeninos

Los hombres son más fantasiosos, manejan deseos constantes y variados. Generan fantasías con varias mujeres sin tener una relación afectiva con ellas. A la vez, hay quienes necesitan de una relación para desarrollar un deseo.

Por el contrario, en las mujeres, los deseos surgen más del corazón y son motivados por los gestos y atenciones que su pareja pueda brindarle. Sus fantasías surgen de una forma distinta. También existen mujeres con tendencias e impulsos sexuales más liberales.

Y tú, ¿qué deseas?

La sexualidad es en esencia la expresión del amor de la pareja. Si no existe una relación sexual sana, placentera y satisfactoria, es necesario evaluar las razones de esta situación. En muchos casos, un cambio de actitud y de dinámica de vida ayudarán a resolverlo, mientras que en otros, el problema puede ser más serio.

Para tener una vida sexual plena y satisfactoria, es necesario que primero descubras tus gustos, deseos y fantasías. Las siguientes preguntas pueden ayudarte a descubrir y aclarar tus deseos:

  • ¿Qué es lo que te gusta y te gustaría experimentar?
  • ¿Cuál es la parte de tu cuerpo que más te gusta?
  • ¿Qué parte te tu cuerpo te gusta que te bese y acaricie tu pareja?
  • ¿Qué deseas que tu pareja realice para aumentar el deseo?

Fantasías, zonas y posturas

Hablar abiertamente con tu pareja sobre esto determinará qué es lo mejor para ambos. Comunicarse y entenderse es fundamental para que su relación sea exitosa. Resulta excitante que descubran sus zonas erógenas y experimenten nuevas posturas, teniendo claro lo siguiente:

  • Fantasías: tener fantasías es una forma de mantener el apetito sexual y de reducir las actitudes negativas que algunas personas puedan tener frente al sexo. Plantea cómo te gustaría experimentar un encuentro íntimo, tomando en cuenta el lugar, vestimenta, comida y aromas.
  • Zonas sensibles: en las mujeres, las partes más sensibles están en el lóbulo de la oreja, los glúteos, la entrepierna, la parte baja del abdomen y el clítoris. En los hombres están en el cuello, la parte del abdomen, los glúteos y los testículos.
  • Posturas: es importante variar e intentar algo diferente, la creatividad aporta el elemento sorpresa que incrementa la excitación y cumple los deseos más profundos.

Comunicarse es la clave

La sexualidad sufre muchos cambios, a los cuales la pareja debe regirse para innovar. Lo que hoy es motivo de deseo, mañana puede olvidarse para dar lugar a nuevas fantasías. La clave está en renovarse, no reprimirse y actuar con convicción.

Fuentes: sexólogo Edilzar Castro, edilzar@aprofam.org.gt; ginecólogo Carlos Armas, armascarlos@hotmail.com; y el libro Las Mentiras del sexo, de Antonio Galindo.

Tips para conquistar

shutterstock_69880393Al ver a esa persona tan importante, los nervios pueden traicionarte y jugarte una mala pasada. Si no sabes cómo iniciar una conversación y acercarte a esa persona. ¡No te preocupes!

Cada persona es distinta, pero hay ciertas cosas que son comunes a la hora de conquistar. Te presentamos una lista de consejos que debes tener en cuenta a la hora de conquistar.

1. Define: para conquistar es necesario que te conozca y tengás claro cuáles son las cualidades que deseas encontrar, por ejemplo: la personalidad, el carácter, los gustos, los rasgos físicos, etc. Esto te dará una idea de a quién necesitas a tu lado y con quién serías más compatible.

2. Conoce: el primer paso para acercarte a esa persona es interesarte en las actividades que realiza. Investiga cómo es, cuáles son sus gustos, pasatiempos y comida favorita.

3. Arréglate: un aspecto indispensable es verse bien, para ello es necesario que cuides tu aspecto personal arreglándote y luciendo tu mejor sonrisa. Recuerda no caer en la exageración.

4. Sé honesto: es más fácil enamorar a alguien con tu propia personalidad, así que muéstrate tal cómo eres, con tus defectos, cualidades y virtudes. De esta forma evitarás sufrir alguna desilusión en el camino.

5. Sé detallista: regalar flores, llamar para que te cuente cómo va su tarde, escribirle un mensaje, invitar a comer o bien, ir al cine son detalles que pueden marcar la diferencia, ya que a través de ellos demuestras tus intenciones y sentimientos.

¡No lo hagas!

Hay ciertas acciones que en vez de enamorar terminan por ahuyentar a esa persona, por ejemplo.

● Faltar el respeto.

● Celar demasiado

● Llamar constantemente.

● Querer saber todo lo que hace durante el día y de su vida.

● Demostrar inseguridad.

● Ir demasiado deprisa.

● La falta de galantería.

● Ser aburrido.

Fuentes: psiquiatra Raúl Higueros, teléfono: 2369 0709; psicólogo Rita Polo de Ponciano, 2367 5436; y el libro El gran juego, Carlos Martín Pérez.

Amor en armonía

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La resolución de conflictos es muy importante para el crecimiento personal y el desarrollo de la pareja. Conocerse profundamente y saber cómo actuar en momentos de tensión, te ayudará a mantener estabilidad emocional.

En las parejas, los conflictos puede originarse por celos, control, economía, posición social, falta de comunicación, empatía y tolerancia, entre otros.

Las peleas dentro de la relación son normales, sin embargo, si los conflictos ocurren con mucha frecuencia, la pareja no está manejando de forma correcta los conflictos. Por ello, toma en cuenta las siguientes situaciones de riesgo:

▪ Faltar o descuidar los compromisos en pareja:

▪ Manipular para lograr un objetivo

▪ Invadir el espacio personal

▪ Humillar

▪ Descalificar

▪ Manejar de forma errónea la economía

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Mantener el control

Por lo general, en las peleas existe alguien que no quiere dar su brazo a torcer, no responde o muestra sumisión. En cualquiera de los casos, el problema es que no pueden resolver un conflicto, lo cual genera resentimientos y hará que la relación se torne insatisfactoria e insana.

Generar una buena comunicación en la que ambos puedan hablar abiertamente sobre lo que les molesta, no depende solo de uno, sino de ambos. Por ello, los expertos te brindan estos consejos:

▪ Privacidad: evita entrar en conflictos o contradicciones frente a amigos, familiares o en un lugar público. Busca un lugar privado donde puedan hablar tranquilamente.

▪ Habla claro y directo: sin rodeos, ni hablando entre líneas.

▪ Respeto: la ironía, el sarcasmo, las palabras fuera de lugar y el tono elevado suelen ser un detonante de los conflictos. Procura respetar y hacerte respetar por medio del diálogo razonable.

▪ Evita buscar culpables: no confrontes a tu pareja partiendo de que él o ella tuvo la culpa.

▪ Aprende a escuchar: deja que tu pareja se exprese. Si te falta al respeto, no contestes de la misma forma. Lo mejor es buscar un momento tranquilo para hablar.

Busca soluciones y no culpables

Al final del día, la idea es que ambos puedan buscar salidas, partiendo de no culpar y tomar acciones en conjunto. Por ningún motivo dejes molestias o inconformidades en el tintero, sé valiente y afronta toda situación adversa.

Fuentes: psicóloga Odilia Soto, psicóloga, odiliasoto@gmail.com; psicólogo Dennis Mayén, teléfono: 5966 4096; y el libro Reptiles enamorados de Don Ferguson.

¡Libérate y disfruta!

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El estrés es una respuesta normal y cotidiana que nos mantiene vivos y en constante movimiento, pero a la vez es una amenaza para la salud si no se sabe llevar. Todos estamos expuestos a padecerlo, pero de igual forma podemos combatirlo.

Secuelas en gran dimensión

Cuando ninguno de los dos maneja de forma adecuada los factores que les generan estrés, los efectos pueden darse en todas sus dimensiones físicas, sociales, psicológicas y sexuales.

Este manejo incorrecto se ve reflejado en la relación de pareja, en especial cuando se busca una mayor intimidad física y emocional, ya que los pensamientos, las actitudes y las acciones se tornan negativas y esto genera incomodidad y molestia, al grado de propiciar situaciones de violencia física, verbal o sexual.

¿Cómo se manifiesta?

A pesar de que el empoderamiento de la mujer sobre sus derechos sexuales y reproductivos le ha permitido asumir y afrontar de mejor manera sus decisiones al momento de intimar con su pareja, la ansiedad y el estrés suele afectarles de forma más intensa y directa.

El hombre suele reflejarlo a través de síntomas como la falta de deseo o insatisfacción.

Los estresores son aquellas situaciones que desencadenan esa tensión y, a la vez, desestabilizan el estado físico y emocional de la pareja. El carácter y la personalidad de cada uno juegan un papel importante para solucionar el problema.

Entre los principales desencadenantes pueden mencionarse:

  • Descuido emocional: cuando uno de los dos deja a un lado las atenciones, los detalles y demuestra poco interés por la relación.
  • Trabajo: horas extras, exceso de atribuciones y poco tiempo de descanso.
  • Estudios: carga de tareas, presión por las pruebas y constantes reuniones de grupo.
  • Miedo: a un embarazo, a no satisfacer a la pareja y a todo lo desconocido.
  • Depresión: ocasionada por alguna pérdida o el incumplimiento de metas.
  • Embarazo: incomodidad física o falta de deseo.
  • Dolencias físicas: dolor de cuerpo o alguna enfermedad.
  • Económica: deudas, compromisos de pagos, salarios bajos o desempleo.
  • Inseguridad: cuando uno de los dos no se siente atractivo o no ve la imagen perfecta en su pareja.
  • Tiempo: un encuentro de pareja puede durar pocos minutos, pero se necesita plena disposición mental y física. La urgencia de culminar pronto la relación solo provoca tensión.

Adiós el estrés

Para que todo en tu relación marche bien, tanto tú como tu pareja deben seguir los siguientes consejos.

  • Comuníquense: si algo no anda bien, platíquenlo y no esperen a que explote. Hablar abiertamente les ayudará a tener una mejor conexión.
  • Tómense su tiempo: es necesario darse unos minutos para encontrar la calma; cambien de ambiente, escuchen música relajante o simplemente descansen. Enfocar su mente en otra cosa disminuirá la tensión y la ansiedad.
  • Evalúense: analizarse mutuamente les ayudará a identificar con anticipación los signos de un posible estrés. Con la mente fría se podrá manejar de mejor forma.
  • Cedan: si uno de los dos se siente indispuesto a intimar, el otro debe comprender la situación, siempre y cuando esa poca disposición no se vuelva constante.
  • Aliméntense adecuadamente: llevar una dieta balanceada les ayudará a mantener su cuerpo saludable y con mayor energía.

Compartir en pareja permite valorizar los sentimientos, pensamientos y emociones del ser amado. Relajarse te libera de muchos problemas físicos y emocionales.

Fuentes: psiquiatra Walter Rinze, teléfono: 2369 0709; psicóloga Cecilia Fajardo, teléfono: 2321 0000 Ext. 207; y el libro Estrés y sexualidad de Juan Carlos Kusnetzoff.

Sean felices juntos

PAREJA

Cuando una relación romántica inicia, ambos sienten una emoción única. Pero, con el tiempo, las cosas suelen cambiar, la monotonía y costumbre se apoderan de los dos, al grado de impedir que esa intensidad siga a flote. Pero… ¿cómo lograr que esa ilusión por el otro se mantenga viva?

Momento ideal

Este inicio de año es un buen momento para que evalúes tu relación. Si sientes que tú o tu pareja están perdiendo esa chispa de amor, toma en cuenta los siguientes consejos para retomar el camino y lograr que todo marche bien.

Comunicación: mantener un diálogo abierto, honesto y libre es lo ideal, pero muchas herimos los sentimientos del otro. Trata de ser asertivo/a. Si algo te molesta debes hablarlo con tranquilad, así lograrás ser escuchado/a y obtener buenos resultados. De igual forma, exprésale a tu pareja lo mucho que te gusta y lo feliz que eres a su lado.

Respeto mutuo: esta norma debe establecerse desde el inicio de la relación. Si amas a tu pareja tienes que respetarla en todos los sentidos. La violencia física, verbal o emocional no debe existir. Valórate como persona y valora a tu ser amado/a. Parte del respeto es tomar en cuenta la opinión del otro, no todo debe hacerse como tú quieres.

Confianza: la realización de ambos es indispensable. Si quieres que tu amado/a confíe en ti, empieza por hacerlo tú también, solo así lograrás que los dos se desenvuelvan con libertad, en su propio espacio. No controles ni acapares. Si sospechas de infidelidad, háblalo y acláralo cuanto antes, no supongas nada, simplemente dialoga.

Aceptación: tú y tu ser amado forman uno solo y se complementan mutuamente. En la etapa del enamoramiento todo es fenomenal, el reto viene después, cuando salen a relucir las debilidades de cada uno. Para lograr esa unidad, ambos deben aceptarse tal y como son, con sus defectos y virtudes, sin intentar cambiarse.

Paciencia: el estado de ánimo de una pareja no siempre será el mejor, en algún momento uno de los dos estará de malas o sin ganas de hablar. Aquí es cuando se debe aplicar esta gran virtud “paciencia”. Ambos deben controlarse y tolerarse, de lo contrario, vivirán en constantes discusiones.

Empatía: ambos deben tener la capacidad de percibir lo que el otro siente, para poder entenderse y acoplarse mejor. En todo momento ponte en los zapatos de el/ella, sin perder tu identidad. Cada uno debe comprenderse y apoyarse en todo momento.

Optimismo: sonreír es la clave de la felicidad. Discusiones siempre habrá, pero la diferencia está en resolverlas con positivismo. Vivir amargado/a volverá tu relación tediosa y poco apetecible. Si estás molesto, lo mejor será que te controles y le hagas ver a tu pareja que no es buen momento para dialogar, eso sí, evita que el pesimismo te invada todo el tiempo.

Compartir: si ambos trabajan y estudian deben hacer el esfuerzo por buscar un espacio para compartir: una cena romántica, un buen desayuno, una película o cualquier actividad recreativa, los mantendrá unidos y en sintonía. Por nada del mundo abandonen esos momentos de intimidad.

Detalles: cualquier gesto de cariño y amor siempre es bien recibido. Sin necesidad de invertir mucho puedes agradar a tu pareja. Usa tu creatividad para obsequiar algo bonito. Sin duda lo apreciará y sabrá que estás brindándoselo con gusto y agrado.

Soñar juntos: los dos deben conversar acerca de qué desean lograr en común, de acuerdo a los intereses y necesidades de cada uno. Las metas individuales son tan necesarias como las que se establezcan en pareja.

Fuentes: psicóloga y terapeuta Rita Polo, 2367 5436; psicóloga Alejandra Jerez, ale_jerez@hotmail.com; y el libro El arte de enseñar a amar, de Juan José Javaloyes.