Explora y descubre tus deseos
El deseo sexual es el anhelo y la fuerza que lleva al encuentro íntimo con la pareja. Es el producto de una compleja interacción natural del ser humano e intervienen factores neurológicos, hormonales, psicológicos y algunos estímulos externos.
Desear es algo natural y benigno. Además, mientras no dañes a nadie ni pongas en juego tu dignidad humana, puedes hacer realidad todos tus deseos y fantasías. Experimentar con tus deseos es una fuente de aprendizaje.
Por ello, es normal querer satisfacer estos deseos; sin embargo, como seres maduros, debemos saber canalizar de una manera correcta estos deseos sexuales.
Deseos masculinos y femeninos
Los hombres son más fantasiosos, manejan deseos constantes y variados. Generan fantasías con varias mujeres sin tener una relación afectiva con ellas. A la vez, hay quienes necesitan de una relación para desarrollar un deseo.
Por el contrario, en las mujeres, los deseos surgen más del corazón y son motivados por los gestos y atenciones que su pareja pueda brindarle. Sus fantasías surgen de una forma distinta. También existen mujeres con tendencias e impulsos sexuales más liberales.
Y tú, ¿qué deseas?
La sexualidad es en esencia la expresión del amor de la pareja. Si no existe una relación sexual sana, placentera y satisfactoria, es necesario evaluar las razones de esta situación. En muchos casos, un cambio de actitud y de dinámica de vida ayudarán a resolverlo, mientras que en otros, el problema puede ser más serio.
Para tener una vida sexual plena y satisfactoria, es necesario que primero descubras tus gustos, deseos y fantasías. Las siguientes preguntas pueden ayudarte a descubrir y aclarar tus deseos:
- ¿Qué es lo que te gusta y te gustaría experimentar?
- ¿Cuál es la parte de tu cuerpo que más te gusta?
- ¿Qué parte te tu cuerpo te gusta que te bese y acaricie tu pareja?
- ¿Qué deseas que tu pareja realice para aumentar el deseo?
Fantasías, zonas y posturas
Hablar abiertamente con tu pareja sobre esto determinará qué es lo mejor para ambos. Comunicarse y entenderse es fundamental para que su relación sea exitosa. Resulta excitante que descubran sus zonas erógenas y experimenten nuevas posturas, teniendo claro lo siguiente:
- Fantasías: tener fantasías es una forma de mantener el apetito sexual y de reducir las actitudes negativas que algunas personas puedan tener frente al sexo. Plantea cómo te gustaría experimentar un encuentro íntimo, tomando en cuenta el lugar, vestimenta, comida y aromas.
- Zonas sensibles: en las mujeres, las partes más sensibles están en el lóbulo de la oreja, los glúteos, la entrepierna, la parte baja del abdomen y el clítoris. En los hombres están en el cuello, la parte del abdomen, los glúteos y los testículos.
- Posturas: es importante variar e intentar algo diferente, la creatividad aporta el elemento sorpresa que incrementa la excitación y cumple los deseos más profundos.
Comunicarse es la clave
La sexualidad sufre muchos cambios, a los cuales la pareja debe regirse para innovar. Lo que hoy es motivo de deseo, mañana puede olvidarse para dar lugar a nuevas fantasías. La clave está en renovarse, no reprimirse y actuar con convicción.
Fuentes: sexólogo Edilzar Castro, edilzar@aprofam.org.gt; ginecólogo Carlos Armas, armascarlos@hotmail.com; y el libro Las Mentiras del sexo, de Antonio Galindo.