La reconciliación

¿Qué tan contraproducente puede ser utilizar los encuentros íntimos para eliminar los problemas, resentimientos y heridas que generan los conflictos de pareja? ¡Continúa leyendo y entérate!
Luego de una dura y fuerte pelea, la pareja decide tener un encuentro íntimo para minimizar las secuelas de una frase ofensiva o de una actitud agresiva. Con el tiempo, esta forma de solucionar los problemas se vuelve hábito, dejando atrás lo que verdaderamente funciona: hablar, analizar y solucionar los conflictos.
El sexo no es un remedio milagroso que pueda usarse para solucionar los problemas y arreglar los desacuerdos, pues se ha comprobado que esta vía ha llevado a muchas parejas al fracaso.
Alegría transitoria
Al tener intimidad en estos casos, se da una alegría transitoria, es decir, es una forma de creer que “estamos bien, aquí no pasa nada”. Y erróneamente se engañan diciendo y creyendo que todo está bien, que no hay de qué preocuparse porque todavía existe intimidad entre ellos. Sin embargo, se darán cuenta al despertar que los desacuerdos y los problemas siguen latentes y sin resolverse, esperando el próximo estallido.
Usar la intimidad como un medio de reconciliación puede ser contraproducente, pues tarde o temprano habrá que encarar los problemas o los problemas tomarán a la pareja por sorpresa, pasando a niveles más fuertes de pelea y llegando a puntos extremos, como una ruptura.
Los peligros
En estos casos, el acto sexual se desarrolla generalmente como si fuera un cuadrilátero de lucha, una batalla de poderes, donde uno de los dos decide dominar y ambos tratan de conseguir la victoria. Esto hace que ambos corran varios riesgos, como:
§ Falsa sensación de conciliación y solución de problemas.
§ Entierro de las diferencias, sin que estas se resuelvan.
§ Lucha de poderes y dominación.
§ Relaciones sexuales físicamente violentas.
§ Durante el acto se pueden dar insultos y maltratos psicológicos.
§ Incremento de los conflictos entre los dos.
§ Insatisfacción emocional.
§ Adicción por el placer momentáneo.
Un acto de reconciliación
El acto sexual puede ser parte de un acto de reconciliación cuando la pareja tiene problemas, discusiones o peleas. Sin embargo, luego debe existir un diálogo en donde se pida disculpas y se aclare la situación, utilizando una comunicación abierta y asertiva.
Asimismo, al haber solucionado los problemas por la vía del diálogo, las relaciones sexuales son más satisfactorias, ya que los niveles de hormonas, como la noradrenalina y cortisol, están elevados, produciendo mucha energía física y mental, mejorando así el rendimiento sexual. Por ello es importante que ambos estén emocionalmente bien y busquen soluciones sin perder la calma.
¡Soluciónenlo!
Cuando existen conflictos en la pareja, lo más recomendable es postergar los placeres sexuales hasta que se aclaren y se resuelvan las diferencias. Así pues, cuando tengas un problema con tu pareja, debes intentar solucionarlo tomando en cuenta los siguientes puntos:
§ Escucha con atención y respeta los sentimientos de tu pareja.
§ Analiza el problema y date un espacio para reflexionar lo que está mal en la relación.
§ Perdona y olvida.
Fuentes: sexólogo y ginecólogo Margarito Castro, teléfono: 2448 2672; psiquiatra Walter Rinze, teléfono: 4144 5467; y psicóloga Dalila de la Cruz, Departamento de Servicios Integrados para Jóvenes y Adolescentes, APROFAM, teléfono: 2321 0101