Recién casados

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El matrimonio es un proceso de cambio radical en la vida, y si bien es cierto que constituye una experiencia maravillosa, implica muchos retos, aun cuando estás con la persona idónea. Entérate, apunta y practica algunos consejos propuestos por los expertos.

Al surgir situaciones inesperadas, conocer a la pareja en una intimidad que antes no existía, convivir con los defectos de la pareja, tener que distribuir los quehaceres domésticos o compartir los espacios íntimos, representan algunos de los muchos cambios que experimentarás en una vida matrimonial o formal con tu pareja.

Claro, cuando hay madurez y amor, las cosas marchan de una mejor forma. No obstante, el ceder, dar, compartir y aceptar serán acciones que tendrás que aplicar mucho en tu nueva vida conyugal y que, muchas veces, no resultan tan sencillas de aplicar, especialmente en momentos adversos o de mucha tensión.

Principales retos

▪ Presupuesto económico: si ambos trabajan, deben acordar cuánto aportará cada uno, así como mantener un fondo de ahorro. Si ambos tienen este aspecto resuelto, el 50% de los obstáculos están superados.

▪ Tareas domésticas: es común y hasta frecuente que el asunto de la distribución de los quehaceres domésticos se vuelva un tema de conflicto. En teoría, se espera que las tareas del hogar también sean compartidas. Para tomar la decisión de qué hace cada quien, ambos deben mostrar una postura flexible, generosa y comprensiva.

▪ Costumbres familiares: los tiempos de comida, el horario para ver la televisión y dónde pasar una fecha especial, como la Navidad, son aspectos a considerar. De ahora en adelante, es cuestión de compartir y de llegar a puntos medios; de mantener un diálogo abierto sobre los gustos de ambos. Claro, los dos tienen que ceder pero sin que esto represente infelicidad o descontento.

▪ Sexualidad: es un aspecto que debe discutirse en el noviazgo y no precisamente porque existan relaciones íntimas en esta etapa; la razón principal es respetar las costumbres y deseos de la pareja. En el matrimonio hay que retomar el tema y volver a expresar sus gustos y costumbres en la intimidad, pues será un reto mantener la pasión y evitar la rutina.

▪ Espacios íntimos: compartir espacios como el baño o la cama, aunque suene simple, al inicio puede ser complicado, pues es cuando conoces las facetas menos glamorosas de tu pareja y sus hábitos. Por ello, ambos deben intentar ser sensibles a las necesidades de su pareja y considerar que nadie es perfecto.

▪ Conflictos y discusiones: es casi imposible librarse de ellos, pues se pueden generar desde un salero mal puesto, hasta una frase sarcástica. Las parejas recién casadas o unidas pueden resolver con éxito cualquier diferencia mediante una actitud de buena voluntad y poniendo un práctica una comunicación abierta.

▪ Afectividad y mantener la armonía: si durante la relación de noviazgo salían a cenar o bailar, durante el matrimonio no deben dejar de hacerlo. Lo ideal es seguir enamorándose y sorprendiéndose, manteniendo viva la chispa del amor, el deseo y la pasión.

Es esencial darse tiempo y espacio para estar solos, pues cada uno merece su espacio, intimidad, privacidad y, en general, un tiempo para mantener su propia vida.

Fuentes: psicóloga Odilia Soto, 2363 1383; psicóloga Mayra Girón de Rossell, psicóloga, mayra.giron@gmail.com; y el libro Para la pareja, de Dr. Julián Melgosa y Annette de Melgosa

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