Es momento de formalizar

shutterstock_54242092

Desde pequeños estamos constantemente grabando en un disco duro mental todo lo que sucede a nuestro alrededor. De esta forma es como se construye el padre o madre interior, que en la vida adulta podrá guiar y formar a una familia. A pesar de ello, no todas las personas tienen la suerte de haber vivido en hogares funcionales donde hubieran aprendido a cabalidad el rol de padre o madre. ¿Qué tan preparado estás para formar un hogar?

Ser padre, madre, esposo o esposa es una tarea ardua y constante. Es un trabajo diario que nunca termina e implica estar sano física y emocionalmente, ya que se necesita reconocer y satisfacer las necesidades personales, de la pareja y los hijos.

Sin embargo, más del 90% de familias están formadas por un padre o madre que no cumple con un rol formador e integrador en casa, ya que de pequeños copiaron patrones de conductas incorrectos o son afectados por una pareja abusadora y tirana.

Familias disfuncionales

Varias personas tienen la idea de que los hogares disfuncionales son solo aquellos donde hay una madre soltera, padres divorciados o un integrante alcohólico. La disfuncionalidad también implica padres neuróticos, posesivos, autoritarios y egocéntricos.

Las consecuencias de crecer en un ambiente familiar rodeado de problemas, crea personas inestables, inseguras y con poca autoestima. Por ello son susceptibles a:

▪ Tener relaciones interpersonales problemáticas.

▪ Inestabilidad emocional y depresiones constantes.

▪ Casarse a una edad temprana.

▪ Repetir los mismos patrones de conducta aprendidos durante la infancia cuando se forma un hogar propio.

▪ Buscar relaciones sentimentales insanas, en donde la pareja juega el rol de padre o madre.

Identifica antes de actuar

Si tu deseo es formar una familia sana y armoniosa, es importante que reflexiones sobre cómo fue tu hogar durante tu infancia y adolescencia, ya que en estas etapas aprendiste diferentes habilidades, destrezas, costumbres, conductas y competencias, las cuales se reflejan en tu diario vivir como adulto.

Indudablemente repetimos patrones de conducta de nuestros padres, por lo tanto, al analizar nuestra familia, podríamos identificar qué actitudes personales podrían ser piedra de tropiezo para formar un hogar funcional, es decir, que propicie el crecimiento y felicidad de todos los integrantes.

Mejora tu presente y construye un futuro

Se requiere de mucha madurez y reflexión para analizar y aceptar aquellos patrones de conducta negativos aprendidos durante la infancia. Si tienes el firme deseo de mejorar tu actual condición hogareña o formar junto con tu pareja una familia armoniosa, entonces es preciso hacer un inventario y reconocer las conductas negativas que no te permiten ser una persona completamente feliz.

Para ello, puedes apoyarte en una persona de confianza o un especialista, pero sobre todo, estar dispuesto al cambio y al logro de nuevos equilibrios para tener una vida familiar llena de alegría, amor y comprensión.

Fuentes: psicóloga Rita Polo de Ponciano, teléfono: 2367 5436; psiquiatra Romeo Lucas Medina, teléfono: 2361 6483; y el libro Familia: locura y sensatez, de Aquilino Polaina

Comentarios

Deja un comentario para el articulo: Es momento de formalizar
  • Tu email se mentiene confidencial.
    Los campos obligatorios están marcados *