Un nuevo hermanito
Rivalidad entre hermanos
Entre hermanos, es común que surjan peleas, disgustos y muchas veces llegan a competir entre ellos para demostrar quién es el mejor y quién tiene el cariño total de sus padres. ¿Cómo puedes lograr una sana convivencia entre tus pequeños? A continuación te damos algunas sugerencias.
Desde el vientre
La rivalidad entre hermanos puede iniciar desde el momento en que la madre queda embarazada, pues el primogénito siente que ya no es el centro de atención y que el nuevo miembro de la familia es una amenaza, no una compañía.
Por eso, los expertos consideran que es vital que los padres comuniquen a su hijo lo que está pasando. A la vez, recomiendan promover el amor hacia el nuevo hermanito, a través de las siguientes actividades:
- Dejar que el pequeño toque el vientre de la madre.
- Continuar con la misma atención al primogénito y explicarle la importancia de tener un hermano.
- Contar historias de hermanitos y los beneficios de tener una grata compañía.
- Si van a compartir dormitorio, procurar que el espacio sea equitativo.
Peleas que no terminan
Cuando los pequeños crecen, es inevitable que haya peleas entre hermanos, son algo muy normal. Generalmente la finalidad de estos conflictos es para llamar la atención de los padres y demostrarle a su hermano quién es el consentido. Por eso, como mamá o papá deberás intervenir en las peleas para evitar un conflicto mayor.
Trabaja la rivalidad
Lo más recomendable para acabar con la rivalidad es seguir los siguientes pasos:
1. Individualidad: ten presente que cada hijo es único e irrepetible. Otorga un tiempo para estar a solas con cada uno de tus hijos, esto ayudará a que ambos se sientan importantes y a la vez aprenderás sobre personalidad de cada uno de ellos.
2. Convivir: enséñales lo importante que es compartir sus cosas y que pueden disfrutar de la mutua compañía. También puedes asignarles tareas, en donde trabajen en equipo y ambos se sientan útiles.
3. Comunicar: háblales de forma clara, serena y hazles saber que amas a todos tus hijos de forma igual y que siempre los apoyarás.
4. Solidaridad: la actitud solidaria de los padres debe ser el elemento integrador de la familia, por lo que promueve las actitudes de colaboración y apoyo entre tus hijos.
5. Diversión: procura compartir con ellos y hacer actividades recreativas, para que la familia se divierta y a la vez se integre, así tus hijos aprenderán que la convivencia familiar es divertida.
Errores frecuentes
- Si estás esperando bebé, evita que tus familiares o amigos le digan a tu primogénito: “Ya no eres el consentido”, “Te quitaron el trono”; y si sucede, explícale que no es cierto.
- Evita a toda costa realizar comparaciones entre tus hijos, ya que provoca resentimientos y afianza la rivalidad entre hermanos.
- Considera no ceder a los caprichos de tus hijos ni favorecer a uno más que a otro.
Cápsulalibre
Cuando los niños de 2 ó 3 años tienen un nuevo hermanito, pueden sufrir una regresión de actitudes, como tomar de nuevo el biberón, orinar sin avisar, depresión y llanto exagerado. Procura no darle mucha atención, más bien, explícale el nuevo acontecimiento. Fuente: María Mercedes Aguirre, pediatra.
Fuentes: María Mercedes Aguirre, pediatra, teléfono: 2321 0101; y el libro “La educación personalizada en la familia”, de Rogelio Medina, Ediciones Rialp.