¡El adiós!
Termina de la mejor manera
Por: Juan Antonio Morales.
Cuando se termina una relación, cualquiera que sea el motivo, es inevitable que el surjan sentimientos negativos, tales como resentimientos, culpas, odio, frustraciones, deseos de venganza, etcétera. En realidad, no hay que reprimir o evadir estos sentimientos, la clave es saber manejarlos para cerrar la puerta sin somatarla.
La etapa del desamor
El desamor es una etapa de desencanto, en la que se manifiestan conductas de hostilidad y conflicto, como el desánimo, aburrimiento, irritación, enojo, apatía, y otros. Se dejan de tener intereses en común y la convivencia es insoportable, explica la psicóloga Odilia Soto.
En esta etapa, uno o ambos saben o intuyen que el fin de la relación está cerca. No obstante, en muchos casos se dan muchas vueltas al asunto, pues una separación sentimental es difícil y dolorosa; en otros, suelen haber dudas sobre si aún se puede rescatar el amor, explica Soto.
Muchos motivos
Existen razones de mucho peso para finalizar una relación, como por ejemplo, una infidelidad o sentir atracción por otra persona. Pero también hay otras que pueden pasar inadvertidas o no se toman como algo de peso, y a la larga, estas provocan más heridas y resentimientos, comenta la psicóloga Judith Estrada.
Entre ellas se encuentran:
▪ Cuando la pareja tiene actitudes que atentan contra su integridad y su salud emocional. Por ejemplo, cuando es agresiva, insulta, golpea, manipula o humilla.
▪ Si dentro de la relación no existe ninguna oportunidad de seguirse desarrollando personalmente.
▪ Si definitivamente no se tienen metas en común y cada quien va por su propio camino.
▪ Si se está junto a la persona sólo por compromiso o costumbre, pero por dentro no se siente bien o no hay amor.
Examen de conciencia
Antes de hablar sobre una posible separación o tomar la decisión final de terminar, es importante hacer un examen de conciencia para actuar de forma asertiva, segura y firme. Para ello, la psicóloga Judith Estrada recomienda:
▪ Cero amenazas: evitar lanzar amenazas como: Te voy a dejar, Estás provocando que me aleje de ti, Terminaremos y jamás sabrás de mí, Esto tiene que acabar. Pues lo único que se provoca es resentimiento y demuestran una actitud hostil e inmadura.
▪ Mente serena, no acalorada: no es conveniente terminar en momentos de enojo y cólera. Lo mejor es alejarse y analizar si la relación ya no tiene futuro.
▪ Que el ego no influya en la decisión: el querer tener la razón o no reconocer los propios errores pueden ser motivos para terminar la relación. No hay que dejar que el ego y orgullo sean los que decidan.
▪ Decisiones firmes: si no se está del todo seguro, lo mejor es detenerse. Es posible que sólo se esté pasando por un mal momento. Ahora bien, si verdaderamente no hay salida, lo mejor es mantenerse firme en la decisión del “adiós”.
El amor se acaba, principalmente, por no enfrentar señales que indican que hay problemas. Entre ellas se cuentan diversos factores como la falta de compatibilidad y comunicación; y diferencias muy marcadas de gustos e intereses, explica Bruce Fisher en su libro Aprender a amar de nuevo.
¿Cómo terminar?
▪ Se debe tener la seguridad necesaria de la decisión tomada, que el miedo al dolor no domine la situación.
▪ Evitar compadecerse o ser manipulado por la otra persona.
▪ Al dialogar, hay que conservar la calma y no perder el control.
▪ Dejar claro por qué se ha tomado la decisión, para evitar confusiones.
▪ Expresarse de forma clara y directa.
▪ Es muy importante escuchar a la otra persona y dejar que se exprese.
▪ No se deben utilizar palabras groseras.
▪ Modular adecuadamente el tono de tu voz, este no debe ser ni muy alto, ni muy bajo.
▪ En algunos casos, es bueno recordar los buenos momentos. Esto ayudará a quedar en mejores términos.
▪ Si es posible, se debe acordar si quedarán como amigos o lo mejor es no volverse a ver.
Superando el trago amargo
Aunque tú hayas terminado, siempre hay sentimientos encontrados de dolor, alivio y tristeza. Por ello, los especialistas recomiendan:
▪ Haz una lista donde puedas reflejar todas las cosas positivas que tienes. Esto subirá tu autoestima.
▪ Acepta que todo acabó y no te sientas culpable por terminar.
▪ Cierra un capítulo en tu vida, para poder empezar otro.
▪ Evita que el odio y el rencor te impidan olvidar y abrirte a otras experiencias.
▪ Busca a una persona de confianza para desahogarte y exteriorizar todo lo que sientes.
▪ Si sientes que la depresión y la tristeza te ganan, apóyate en ayuda profesional.
Cápsulalibre
La manipulación es una de las armas que más utilizan las personas agresivas. Así que, para evitar que las dejen, dan regalos, cambian repentinamente de actitud, piden perdón pero son reincidentes en su mal actuar y, sobre todo, justifican sus errores culpando a su pareja, anota Bruce Fisher en su libro Aprender a amar de nuevo.
Fuentes: Odilia Soto, psicóloga, teléfono 2363 1383; Judith Estrada, psicóloga, judith.mail@gmail.com ; y el libro: Aprender a amar de nuevo de Bruce Fisher, Editorial Alfaomega.
