Estrés
Enemigo de la sexualidad
Todo lo que hace que te sientas tenso, enfadado o infeliz, se le conoce como estrés. Algunos consideran que es bueno, porque pone a prueba las capacidades. Sin embargo, el exceso de estrés afecta la salud y el bienestar emocional, interfiriendo en el trabajo, vida social, sentimental y, por supuesto, en la experiencia sexual. Conoce qué pasa cuando el estrés se apodera de tu vida y afecta a tus relaciones íntimas.
Vidas estresadas
El estrés se traduce en tensión, es una respuesta fisiológica natural a una situación de amenaza para la persona. Sin embargo, lo que es estresante para alguno, para otro puede ser fuente de placer, explica el psiquiatra Walter Rinze.
Las personas estresadas manifiestan los siguientes síntomas:
▪ Preocupación sin que haya un motivo real.
▪ Crisis de angustia.
▪ Dolor del cuerpo cuando no hay ningún factor biológico.
▪ Alteraciones en el sueño y la vida sexual.
▪ Dolor de cabeza.
▪ Cambios de comportamiento.
▪ Depresión.
▪ Pensamientos suicidas.
Causas
Las situaciones de estrés suelen aparecer cuando se dan cambios significativos en la vida de la persona y estos repercuten negativamente en su equilibrio emocional. Cuanto más circunstancias estresantes ocurran en un determinado periodo, más estrés emocional y físico sufrirá la persona, describe Greg Wilkinson en su libro El estrés.
Estrés en las relaciones íntimas
Los encuentros íntimos se ven eclipsados muchas veces por el estrés, debido que la persona está tensa, cansada, malhumorada, irritada o impaciente. Esto provoca una baja en sus niveles de andrógenos y estrógenos, encargados de producir la libido. Así pues, el apetito sexual se esfuma, explica el ginecólogo y sexólogo Margarito Castro.
A continuación, Castro y Rinze describen cómo el estrés afecta la vida sexual de las mujeres y hombres.
Mujeres
1. Vaginismo: la escasa segregación de la mucosa vaginal dificulta la penetración. Además, las paredes de la vagina se contraen y hacen que la musculatura sea incontrolable.
2. Anorgasmia: ausencia de orgasmo y poca respuesta a la estimulación erótica.
3. Desajuste de la ovulación: las experiencias de producen ciclos irregulares en las mujeres, incluso pueden detenerlos indefinidamente. Es la razón de ciertos casos de esterilidad femenina, y de múltiples molestias físicas, como dolor de ovarios, cabeza y vientre. Por estos, la mujer pierde el apetito sexual.
Hombres
1. Disfunción eréctil: el hombre no presenta una rigidez en el miembro masculino.
2. Eyaculación precoz: se produce antes de la penetración o inmediatamente después de comenzado el acto sexual. Por lo general, no se acompaña de orgasmo.
Ambos
1. Falta de deseo sexual: sufren ausencia de deseo hacia la pareja, evitan tener intimidad. Tampoco disfrutan el encuentro íntimo, pues no logran excitarse lo suficiente como para alcanzar el orgasmo. En consecuencia, hay frustración, enojo y otros sentimientos negativos.
2. Vulnerabilidad emocional: el acto sexual en pareja debe darse dentro de un contexto de seguridad emocional. Si la persona no se siente cómoda consigo misma, sentirá culpa, insatisfacción o mala experiencia después del encuentro íntimo.
Combatir el estrés
Para que el estrés no se apodere de una relación sentimental, los especialistas aconsejan:
▪ Identificar y afrontar el problema en pareja.
▪ Realizar ejercicio.
▪ Mantener una dieta saludable.
▪ Invertir tiempo en la recreación.
▪ Hacer técnicas de relajación.
▪ Tomar tiempo para el arreglo personal.
▪ Ambos deben mostrar una actitud positiva.
▪ Planear cuidadosamente las actividades diarias.
Cápsulalibre
El sostener relaciones íntimas con madurez y responsabilidad, así también como una buena alimentación, hacer ejercicio y descansar lo suficiente, ayuda a minimizar los niveles de estrés, pues la pareja está relajada y cómoda para el encuentro íntimo. Fuente: Walter Rinze, psiquiatra.
Fuentes: Walter Rinze, psiquiatra, teléfono: 4144 5467. Margarito Castro, sexólogo, teléfono: 2448 2672; y el libro “El estrés”, de Greg Wilkinson, ediciones B.
